Colca de un día y algunas percepciones

Era de madrugada ya. Escuché la llegada de la van y salí a la puerta. En la posada donde estaba me dieron la llave de la puerta de salida. El vehículo es solo para transportarte al bus donde realizas el recorrido. Una vez allí, empezó la larga ruta hacia Chivay, en la que continué mi siesta.

Continúa leyendo Colca de un día y algunas percepciones

Miradores

Ese segundo día tomé temprano mi primer desayuno en La Posada del Sol, que estaba incluido dentro del pago. El encuentro en la agencia era a las 9:00 a. m., o quizás 9:30 a. m., no lo recuerdo. Solo tengo en mi mente que fue un gran día. No solo conocí lugares geniales con el incansable acompañamiento del notorio sol en el cielo, sino que estaba con aquella expectativa que llena las sensaciones cuando estás en la víspera de algo grande.

Continúa leyendo Miradores