Aún puedes subir un poco más. Sí, un poco más. Vamos, el camino no ha terminado. Hay una cumbre por alcanzar. Está allí, ante nuestra vista, unos pasos más allá.

Grandes jornadas se presentan en grandes montañas. He tenido la oportunidad de subir unas cuantas y formar muchas anéctodas, ya sea desde mi vivencia más individual como también social.

Es justamente en ese camino que te das cuenta de que la vida de cada persona es un todo integrado. Los pensamientos y estados de ánimo cruzan todos los aspectos de tu vida. El pensamiento y los sentimientos no se bloquean cuando estás haciendo una cosa u otra. Influyen en ti de una u otra manera a cada momento. Es por este motivo que, al escribir en este blog, no puedo, en primer lugar, solo describir lo que he hecho, sino necesito incluir lo que pensé o sentí en determinado momento. En segundo lugar, al hacerlo, muchas veces necesito conectarlo con otras vivencias.

No solo escribo aquí sobre vivencias de viajes a otros lugares y montañas, sino viajes por distintas escenas de una misma vida. Es, en realidad, algo muy personal que me gustaría compartir, aunque va ligado a la práctica de una de las cosas que más me gusta hacer: escribir.

Te deseo el mejor de los éxitos.

Janis