Pulmones y una Fiorella Pennano que me cautivó hasta el fin de los días

Pulmones es una obra que se presentó entre junio y agosto en el teatro de la Alianza Francesa, escrita por Duncan Macmillan, producida por Animalien, dirigida por Norma Martínez y protagonizada únicamente por Fiorella Pennano y Renato Rueda.

La obra, de corte ambientalista, muestra la historia de dos personas que se embarcan en el magnífico mundo, si se puede decir, de formar una relación y, posteriormente, el inabarcable proyecto de tener un bebé. Hay ciertas particularidades de la obra que saltan a la vista:

  • La primera, todo el movimiento, la coreografía, se realiza en las inmediaciones de un recuadro de pequeñas dimensiones señalado en el piso, sobre cuya arista posterior, paralela al público, se alza otro recuadro que permanece suspendido.
  • La segunda, ambos recuadros (en sí, son solo siluetas), son de color verde.
  • La tercera, el diálogo de los personajes es incansable, avasallador por momentos.
  • La cuarta, los cambios de escena en la historia son inmediatos, no hay transiciones.
  • Y la quinta, derivada de lo anterior, la obra se llama Pulmones, y tiene un corte ambientalista, como lo mencionaba. Ello se extrae de los temas tratados allí.

Me gusta pensar que Pulmones se refiere a dos aspectos: una sutileza tangible y otra intangible. La primera, el guion y su interpretación: ciertamente, hubo que tener “pulmones” para llevarlo a cabo en escena. La segunda, el transcurrir de la vida misma. Una vida en un mundo donde todo fluye tan velozmente como el actual, lleno de situaciones que empiezan a morir cuando ni siquiera han terminado de nacer, lleno de problemas que debes resolver y que, si no les sigues el paso, se multiplican por diez al día siguiente. Vivir en un mundo así, sin duda, requiere, y lo digo una vez más, que tengas los pulmones “bien puestos”. Ah, cierto. Todo acontece dentro de aquel recuadro verde, como una metáfora de los recursos limitados del mundo.

027 Afiche
Afiche extraído de la página web de Animalien.

Fiorella y Renato interpretan a una pareja que pasa por todas las habidas y por haber en la construcción de su relación y cómo salir adelante. Es una pareja de personas educadas, mayormente ella, sin serios problemas económicos y que busca ser responsable con y en el mundo y el entorno. Vive sus conflictos de una manera muy honesta, lo cual llega a resultar ameno, que es parte también del sentido de la obra. Es decir, ser responsable con el mundo no tiene por qué no ser ameno y conllevar al mayor bienestar conjunto.

Y, dentro de ese sentir expresado desde su honestidad, se refleja una gran ternura a partir de lo que sienten la una por el otro y viceversa. Se presenta, más adelante, el “gran debate”, por llamarlo de una manera, sobre si tener o no un hijo, y surgen dicotomías de pensamiento interesantísimas como la siguiente: seamos responsables con el mundo y no traigamos un ser más, ya está sobrepoblado; o seamos responsables y traigámoslo, ya que, con nuestra responsabilidad y la educación que le daremos, podrá marcar la diferencia en favor del mundo. Sin embargo, más allá de este debate intelectual, lo que realmente existe es un deseo muy grande y un miedo que lo es aún más.

La tragedia llega a sus vidas y su relación empieza a romperse. Tratan de que no se desmorone, pero sucede. El tiempo pasa, las vidas siguen por su lado. Todo cambia, como el mundo. Sin embargo, sus caminos vuelven a cruzarse y nuevas historias empiezan a tejerse otra vez. Al final, lo que más importa en el mundo para cada quien es la otra persona y lo que pueden formar estando juntos.

Es una obra conmovedora y remite al espectador al deseo, o al recuerdo, de construir una vida con la persona amada, o que se ame. Ambos, Fiorella y Renato, son muy limpios en la expresión de sus emociones. Fiorella, re-emotiva en todo momento, de pies a cabeza. Cada gesto, cada postura, cada palabra, cada mirada. Me cautivó de tal manera que habría querido vivir esa historia con ella, más allá de la tragedia, y haber luchado juntos para superar las dificultades del camino. Pero eso ya es una ensoñación.

Pulmones fue la primera creación de Animalien, una organización formada por Norma Martínez y Fiorella Pennano para promover, a través de iniciativas como esta obra, reflexiones que conduzcan a que el espectador se vea interpelado respecto de su manera de ver el mundo, de manera que sus decisiones contribuyan a hacer de este un mejor lugar para existir, como se indica en su página web oficial: teatroanimalien.com

Ciertamente, Pulmones ha sido un fantástico inicio.

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